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Celebran centenario de Auden, un grande de la poesía inglesa del siglo XX
Joaquín Rábago
Londres, 19 feb (EFE).- El mundo editorial celebra este mes el
centenario del nacimiento de W. H. Auden (21 de febrero de
1907-1973), acaso, junto a T.S.Eliot, el más importante poeta en
lengua inglesa del siglo XX, con nuevas ediciones o reediciones de
sus obras. Una emisora de televisión proyectará una película en torno a su
figura, la British Library ha programado una lectura de sus poemas,
habrá también una conferencia en su ciudad natal de York, así como
minifestivales en otros lugares del Reino Unido. Sin embargo, como señalaba recientemente Katherine Bucknell,
editora de sus "Juvenilia", poemas escritos entre 1922 y 1928, este
país ha tenido siempre una actitud ambivalente hacia Wystan Hugh
Auden, lo que puede deberse en parte a que en los años treinta, el
escritor dio la espalda a Inglaterra, y viajó a Estados Unidos. Tras un cierto período de oscuridad, su reputación volvió a
florecer, explica Bucknell, tras su muerte cuando se publicó su obra
póstuma y aparecieron libros reveladores sobre su homosexualidad, lo
que hizo que el movimiento "gay" le considerara uno de los suyos. En la película "Cuatro Bodas y un Funeral", de 1994, su bellísimo
poema "Funeral Blues", que comienza así "Parad todos los relojes,
desconectad el teléfono", era leído por el actor John Hanna en uno
de los momentos más emotivos del filme. Hijo de un médico, Auden se interesó en un principio por la
ciencia, y en la escuela secundaria se especializó en biología,
aunque al llegar a Oxford se volcó en el estudio de la filología
inglesa en el prestigioso Church College. Allí, además de descubrir su vocación poética, se integró en un
grupo de escritores e intelectuales de izquierda, de los que más
conocidos son Stephen Spender, Christopher Isherwood, Cecil Day
Lewis y Louis MacNeice. Auden vivió una temporada en el Berlín de la república de Weimar,
a finales de los años veinte, donde asistió al auge del nazismo,
pero también viajó, acompañado de Isherwood, por China y España,
país, este último, donde trabajó de conductor de una ambulancia
durante la guerra civil. En 1939, sólo meses antes del comienzo de la Segunda Guerra
Mundial, Auden y Isherwood optaron por cruzar el Atlántico en busca
de una libertad que no tenían en su país natal. Lo que algunos interpretan como una huida pudo tener bastante que
ver con la homosexualidad de Auden, que, según sus biógrafos, le
produjo sentimientos de culpabilidad por su profunda fe cristiana
hasta el punto de que trató de corregir esas inclinaciones mediante
el psicoanálisis. Tres meses después de llegar a Estados Unidos, Auden se enamoró
de un poeta de dieciocho años llamado Chester Kallman, que fue el
principal motivo por el que decidió seguir allí pese al estallido
del conflicto europeo. Auden y Kallman iban a mantener una relación homosexual estable
hasta la muerte del primero, quien dedicó las ediciones de su poesía
completa (1945/50 y 1966) tanto a Isherwood como a Kallman. Según la experta en su obra Bucknell, Auden no era un
"pacifista", explica Bucknell, ya que se alistó para servir en el
Ejército estadounidense, que, sin embargo, le rechazó por su
homosexualidad, algo que le dejó "muy hundido", como él mismo
reconoció. Hacia el final de la guerra llegó a vestir incluso el uniforme y
sirvió en Alemania con el Strategic Bombing Survey de Estados
Unidos, que estudiaba los efectos de los bombardeos aliados sobre la
moral alemana, experiencia que iba a marcar su obra lo mismo que su
experiencia anterior en la guerra española. Pero quienes permanecieron en Gran Bretaña nunca le perdonaron el
que volviera la espalda a su país o le acusaron de abandonar el
socialismo, aunque, según la citada Bucknell, si bien Auden exploró
el socialismo en su obra, su izquierdismo era más retórico que fruto
de profundas certidumbres políticas. Tampoco creía en el nacionalismo, lo que explica algunos de sus
vitriólicos ataques a su colega irlandés Yeats, al que, sin embargo,
dedicó un bellísimo homenaje poético tras su muerte. Poco años después de acabada la Segunda Guerra Mundial, Auden
comenzó a pasar sus vacaciones en Europa, primero en Ischia (Italia)
y luego en Kirchstetten (Austria), donde llegó a comprarse una casa. Nombrado profesor de poesía en la Universidad de Oxford, que le
obligaba sólo a dar tres clases al año, Auden trasladó finalmente su
residencia de invierno de Nueva York a esa ciudad inglesa en 1972,
aunque siguió veraneando en Austria, en cuya capital murió en
1973.EFE
jr/ig
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